Otro año más Electronic Arts nos presenta un nuevo Need For Speed, y por segunda vez en dos años volvemos a contar con la participación de Criterion para la realización de un gran título de carreras que poco tiene que envidiar a sus anteriores entregas.

En este caso dejamos las carreteras de montañas que pudimos ver en el Hot Pursuit para pasar a una ciudad en la que podremos conducir por ella para ir realizando misiones como si de un sandbox se tratase.

No voy a empezar con el rollo de la historia del juego ya que es nula, lo único es decir que te sueltan en una ciudad y has de batirte con los vehículos rivales para subir posiciones en el ranking de los más buscados, algo que hará que la policía vaya más a saco a por nosotros.

Esto es lo poco que tendremos, y la verdad es que no hace falta nada más, pero si que se echan de menos las tías que salían en el anterior Most Wanted, bueno, yo las echo en falta, claro está, además que las del The Run no estaban tampoco nada mal, pero bueno, eso es un mal menor en comparación con otras cosas del juego.

Jugabilidad

Como todos sabemos Criterion son unos máquinas realizando juegos de conducción, ya lo demostró anteriormente con la saga Burnout y lo hizo con Need For Speed: Hot Pursuit con el que dejó el listón muy alto, tanto que, a pesar de su original planteamiento no superó The Run, y repito, a pesar del planteamiento, porque me gustó mucho por su modo historia pero tenía otros defectos que no tenía el juego de Criterion.

Ahora es Criterion la que vuelve a tomar los mandos de la saga y lo vuelve a hacer recuperando un nombre que ya se utilizó para ella, el de Most Wanted, pero lo hace de una manera que a todos nos sonará de otro juego, de uno de sus títulos, el Burnout: Paradise, en el que tendremos a nuestra disposición una enorme ciudad en la que podremos movernos a nuestro antojo en búsqueda de misiones, como si de un sandbox se tratase, en algunas ocasiones encontraremos coches aparcados que podremos utilizar si cambiamos de vehículo.

En el juego dispondremos con un total de 41 vehículos, cada uno de ellos dispondrá de diferentes pruebas, así que no será lo mismo hacer una carrera con un Porsche 911 Carrera S en el que correrás por las calles de manera más recta posible, que con un Mitsubishi Lancer Evolution con el que las carreras se realizarán alternando las calles de la ciudad con zonas de tierra.

La conducción de los vehículos es genial y muy suave y la sensación de velocidad es simplemente brutal, la verdad es que para mi es muy normal pegarse alguna ostia en medio de la carrera contra cualquier vehículo que circule por la ciudad o simplemente estampándote contra una pared por no darte tiempo a reducir porque no habías viso venir la curva. Y es que a pesar de estar en carrera toda la ciudad sigue abierta, casi que no encontraremos muros con flechas que nos indiquen por donde ir, si no que tendremos que ir fijándonos donde está situado el siguiente punto de control e ir de uno a otro.

Habrá carreras tranquilitas y algunas de ellas en distintas dificultades en las que iremos desbloqueando mejoras para nuestro coche, el cual empieza «pelao » y la primera mejora que consigamos será nuestro amado nitro, el cual cargaremos como es costumbre, conducir en sentido contrario, pasar rozando algún vehículo o realizar cualquier maniobra peligrosa. También tendremos carreras en las que la policía no dejará de tocarnos los cojones y nos las hará pasar putas para mantener alguna de las primeras posiciones ya que suelen darle más caña al que va en cabeza que al último corredor.

Una de las cosas en las que veo más mejora ha sido precisamente en la policía, te las hará pasar putas y te lo pondrá muy difícil para escapar de ella y cuantas más infracciones de tráfico cometamos delante de ellos más subirá nuestro nivel de búsqueda y mejores unidades se añadirán a nuestra persecución en la que incluso contarán con los SWAT.

Si no estamos en carrera, a veces nos es muy difícil (que no imposible) escapar de la policía, aunque también tienes diferentes formas de bajar el nivel de búsqueda  una de ellas es pintando el coche, algo que se hace pasando por una gasolinera lo que hará que nada más pasar y casi sin pararnos se nos arregle el coche entero, se pinte y nos baje uno de los odiados niveles de búsqueda.

Otra manera de huir de la policía, y la que menos me gusta, pero la más eficaz, es haciendo trampas, nada más empezar la persecución te dejas arrestar y entonces te dejarán en uno de los puntos de selección de coche, si con suerte has empezado alguna carrera antes de que te arrestasen podrás elegir empezar directamente la carrera y no tener que ir hasta el punto de inicio de la misma conduciendo los kilómetros que sean necesarios para llegar a ella.

Una de las cosas que más me han gustado, además de lo de reparar el coche rápidamente en gasolineras, es el menú rápido EasyRide que sale dándole a la cruceta hacia la derecha y con el que podremos acceder a varias opciones, como aplicar las mejoras de manera inmediata, marcar el destino a la próxima carrera, realizar retos del vehículo que controlemos

Tal y como vayamos adquiriendo puntos y reputación podremos competir en una carrera contra uno de los vehículos más buscados para conseguir su posición en el ranking, para adquirir su vehículo tendremos que destruirlo posteriormente cuando nos crucemos con él por cualquier lugar de la ciudad.

Gráficos

Esta vez Criterion hace uso del último motor de la compañía, el Frostbite 2, un motor gráfico bastante potente y que ya utilizó Black Box en el anterior título de la franquicia, pero siendo sinceros sin saber sacarle el provecho necesario, cosa que si ha hecho Criterion mejorando gráficamente a lo que pudimos ver en Hot Pursuit hace dos años, y eso que a mi ya me dejó alucinado.

El uso del Frostbite 2, al menos en su versión PlayStation 3 que es la que he jugado, es sobresaliente, un modelado de los coches excelentes, unos escenarios muy trabajados y con miles de detalles por todas partes y unas texturas excelentes a lo que hay que añadirle las partículas y efectos de los choques y el ambiente así como la rotura de los vehículos. El juego vuelve a mostrarnos los famosos takedowns de manera cinematográfica y siguen siendo igual, o más, espectaculares.

Uno de esos detalles que más me han gustado del juego es en las zonas en las que el asfalto está mojado, con unos brillos y unos charcos que te hacen creer que estás presenciando una ciudad de verdad. Ojo, que no solo en mojado tiene calidad, como he dicho cualquiera de las texturas del juego las he visto bien utilizadas y de gran calidad.

Sonido

Como todo juego de conducción que se precie, Criterion no quería que cogiésemos el volante de nuestro coche sin tener música en el coche, y serán poco más de cuarenta canciones las que podremos disfrutar mientras conducimos por las calles de Fairhaven ya sea en un tranquilo paseo, como en una carrera o como huyendo de la policía. Entre las canciones tendremos temas de conocidos grupos musicales, como Muse, The Who o Green Day entre otros.

Por suerte hay que decir que el juego viene traducido y doblado al castellano, algo a lo que EA nos tiene acostumbrados (aunque yo sigo dándole un tironcillo de orejas por el mal trato que tuvo en nuestro país el genial Fight Night Champion) y gracias a ello nos enteraremos de que va cada misión y de como conseguir mejoras para los vehículos.

El sonido de los coches es al que nos tienen acostumbrados, marca de la casa, y con sonidos muy reales y de cada vehículo que controlemos en el juego, a mi por lo menos es algo que me gusta, que cada coche tenga su sonido real. Otros efectos que tendremos serán los típicos en estos juegos de conducción, choques, derrapes a toda pastilla y sirenas de policía.

Opinión

Criterion ha decidido darle un énfasis al online del juego y ha centrado más el juego en las posibilidades multijugador que en las de un solo jugador, muestra de ello serán los miles de carteles que nos encontraremos en diferentes puntos de la ciudad como carteles de búsqueda o radares, algunos de ellos nos indicarán los mejores tiempos o la máxima velocidad alcanzada en ese punto.

Las carreras son tan frenéticas como en el Hot Pursuit y es lo que me gustó de aquel juego, aunque la forma de selección de pantallas era un poco liosa, por lo menos podías realizarlas de manera inmediata y poder comprar o elegir el coche cuando quisieras y tuvieses el dinero o experiencia necesario, otra de las cosas que se han perdido en este Most Wanted. En esta entrega tendremos que ir de un punto a otro para empezar las misiones, algo que puede aburrir si lo único que quieres hacer es competir contra tus rivales.

Así que por ese motivo tengo sentimientos encontrados, por una parte no me acaba de gustar que sea tan sandbox y tener que ir conduciendo de un punto a otro, pero por otro lado las carreras y las posibilidades que ofrecen cada una con los distintos coches y dificultades son todo un auténtico reto y las disfrutas de lo lindo. La policía me encantaba en Hot Pursuit por ser muy cabrona, pero es que en este es aún más jodida e incluso en algunos controles apenas te dejan hueco para pasar entremedias.

El juego cuenta con un muy buen motor gráfico que sorprende por su calidad, tanto mostrándonos a todos y cada uno de los coches como la ciudad con sus calles, saltos y el asfalto. Las carreras son rapidísimas y no puedes permitirte ningún error si no quieres perder y has de tener cuidado con los controles de la policía si no quieres quedarte sin ruedas al pasar por los pinchos. Pero lo malo de todo esto es que al ser un sandbox acaba cansando.