El otro día hablando con Selenia por el twitter caí en una cosa. Se hacer arroz al curry, yakisoba, takoyaki, Tofu Teriyaki o Tempura Udon, y no se hacer ningún plato medianamente decente de comida española.No quiero contar las patatas bravas ya que no es un plato díficil y cualquiera podría hacerlo, o entrecot al roquefort (aunque tampoco sea comida española)Así que ayer pensé, ¿porqué no intento hacerme una tortilla de patatas? Y me puse manos a la obra con un poco de consejo de mi madre.Ingredientes (2 personas):

  • 4 patatas pequeñas
  • 3 huevos
  • 1/2 cebolla
  • Sal

Lo primero que haremos será pelar las patatas y cortarlas muy finas, que queden ovaladas. La cebolla la cortamos a tiras.Con la sartén con suficiente aceite para freír, lo calentamos y le echamos la patata y la cebolla con un poco de sal.

Para que no se vayan quemando y no se peguen vamos removiéndolo todo con una paleta, y a la vez que hacemos esto vamos troceando la patata para ir haciéndola más pequeña.

Mientras tanto batimos los tres huevos en un plato hondo y le añadimos un poco de sal.

Cuando tengamos la patata y la cebolla bien hechas, las sacamos del aceite escurriéndolas un poco para que no queden muy aceitosas, las echamos al plato en el que hemos batido los huevos anteriormente y las movemos un poco para que queden todas cubiertas por el huevo.

En la misma sartén en la que hemos hecho las patatas y la cebolla y habiéndole sacado el aceite (que quede solo un poco en la base de la sartén) le echamos el huevo con la patata y la cebolla.

Para que no se nos pegue la tortilla y a su vez ir dándole forma, pillamos la sartén por el mango y vamos moviéndola en círculos para que vaya golpeando la pared, así se hará también por los lados (un par de vueltas y la dejamos al fuego)Cuando ya creamos que está lo suficientemente hecha por abajo, llega la hora de darle la vuelta. Y si sois de esos niños prodigio a los que vuestros padres querían llevar al circo a que hiciesen malabarismos, estais de enhorabuena, porque este es el momento para luciros. Y es que lo que toca ahora es darle la vuelta a la tortilla.Pero bueno, eso no lo explicaré, más que nada porque yo he tomado el camino fácil, y ese ha sido el de pillar un plato algo más grande que la sartén, y situándolo encima de esta les he dado la vuelta a los dos, teniendo ahora la tortilla en el plato y siendo así más fácil volver a ponerla en la sartén por el lado que no está hecha simplemente deslizándola.Así con la tortilla otra vez en la sartén, volvemos a repetir el proceso de mover la sartén en circulos para que no se pegue y dejandola a veces en el fuego para que se vaya haciendo. Si no nos convence como está por encima y pensamos que necesita hacerse un poco más, le damos la vuelta siguiendo el mismo método de antesY así es como al cabo de un rato ya tendremos hecha nuestra tortilla de patatas, lista para comer.