Volvemos al cine surcoreano con una película que no se si meterla como thriller, comedia o terror, porque tiene un poco de todo, y la verdad es que tiene algunas cosas que me han gustado bastante a pesar de ser bastante predecible desde el principio al conocer al asesino.

El director es Kim Hwi y esta es su segunda película después de Midnight FM, una película que hace tiempo que se de ella pero que nunca he visto por un motivo o por otro. También encontraremos a la actriz Yunjin Kim, que  hizo de Tiffany Kim en el videojuego Sleeping Dogs y de Sun en la serie de televisión norteamericana Lost.

Historia

Un día lluvioso, Song Gyung-Hee incumple la promesa que le hizo a su hijastra Won Yeo-Seon y no va a buscarla al colegio. La niña nunca vuelve a casa y su cadáver es encontrado en el interior de una maleta roja. Pasan los días y Song Gyung-Hee está aterrorizada, desde el día de su muerte la ve regresar cada noche a casa a la misma hora, empapada y llena de barro.

Won llegará cada día a casa después de haber muerto.

Kim Sang-Young es un vendedor de maletas que vive en el mismo edificio que la niña desaparecida, y le comenta a su mujer que la maleta donde se encontró el cuerpo sin vida de la niña es exactamente igual que la que el vendió unos días atrás, por lo que podría conocer al asesino. Su mujer le dice que si quiere que la gente siga comprando en su tienda lo mejor será no informar a la policía.

Ahn Sang-Yoon es un repartidor de pizzas, curiosamente siempre entrega una pizza a Ryu Seung-Hyuk cada diez días, exactamente en el mismo intervalo de tiempo que ocurren los asesinatos. El guardia de seguridad del edificio también empezará a sospechar de su vecino, e incluso la madre de Won también sospechará de él, pero por una cosa o por otra ninguno de los vecinos que sospechan de él o saben quien es lo detendrá.

Hasta el asesino teme a su vecino el mafioso.

Opinión

Quizás una de las cosas que más me han gustado de la película es el hecho que conocemos a toda la comunidad de vecinos y no se dejan a ninguno de ellos, y con una variedad tan grande de personajes sale algo realmente curioso y la verdad es que no creo que sobre ninguno de ellos.

El portero hará como si no supiese nada.

Es una película extraña a la vez que entretenida y te quedas con ganas de ver lo que pasará finalmente con el asesino y con el resto de vecinos de la comunidad. Lo bueno es que nadie lo denuncia a la policía sabiendo quien es, unos porque no se enteran de nada, otros por miedo de que sea malo para su negocio o otros por miedo a que les descubran después de muchos años escondiéndose, y encima con fantasmas y todo.