Pues ya tengo en mis manos el último juego de Dead Or Alive Xtreme, la tercera entrega de aquel juego que salió para la primera XBox en el año 2003 y al que con el paso de los años le ha desaparecido el “Beach Volleyball“, pasando de ser un juego de Volley playa con algo de fanservice a ser un juego en el que hay fanservice hasta debajo de las piedras, y no soy yo el que se va a quejar de ello.

De lo que si me voy a quejar es del afán de ganar pasta a cualquier costa por parte de Koei-Tecmo y, sobre todo, del Team Ninja, el cual nos ha vendido un juego muy falto de contenidos y mini juegos, y todo ello para sacar una nueva entrega del juego o sacar lo que falta en DLC.

Visualmente el juego es una auténtica maravilla y las chicas se ven mejor que en Dead Or Alive 5: Last Round, además de que en esta ocasión se pueden poner morenitas y ver como se les marcan las líneas del bikini, algo que ya pasaba en el 2 y no recuerdo si también en el primero.

Tenemos Volley Playa, saltos en las zamburguesas de la piscina, tira y afloja, guerra de culazos, atrapar la bandera y escalada, además de mil formas de ver como las chicas se relajan en la isla y de poder hacer fotos. Lo malo es que se nos ha eliminado las motos acuáticas que eran bastante divertidas y en esta entrega se verían de maravilla, también se nos han eliminado el tobogán acuático. Por último solo disponemos de dos playas en las que jugar a volley o hacer otras actividades, eliminando unas cuantas pantallas.

El juego no es malo, o al menos no del todo, sabemos que Koei-Tecmo no lo van a traer, pero no sabemos si es por lo que diría la gente del juego en unos años en los que la censura ha vuelto a la época de Franco, o por que tienen pensado sacar más juegos con mejoras, algo a lo que nos tiene acostumbrados últimamente esta compañía.

Una pena que el juego nos venga con solo 8 chicas, teniendo Dead or Alive 5: Last Round 15 chicas, sin contar a los dos clones de Kasumi.

Lo que más han mejorado son la física del juego con el “Yawaraka Engine” en el que le han dado más suavidad a las tetas, las cuales incluso se deforman contra superficies, algo que también han hecho con los culos.