Me niego a poner el nombre español como título, no se, eso de los diminutos no me acaba de convencer, aunque siempre haya sido una adaptación española de The Borrowers que queda mejor que la traducción real del nombre en inglés, aunque también se le conozca como Los Incursores.

Pues bueno, Karigurashi No Arrietty o Arrietty en el Mundo de los Diminutos, es una adaptación del libro The Borrowers escrito por la escritora inglesa Mary Norton en 1955. No es la primera vez que Ghibli adapta un libro extranjero, son varias películas suyas en las que ya lo han hecho, la anterior fue Cuentos de Terramar, dirigida por el hijo de Miyazaki, Goro y que para mi, a pesar de gustarme, ha sido de lo peor del estudio.

Historia

Sho es un joven que debido a que está pendiente de una operación de corazón el médico le ha dicho que antes de la operación se relaje un tiempo en un lugar tranquilo, es por eso por lo que acompañado de su tía se traslada a una casa familiar situada en Koganei, lugar donde también vive Haru, una anciana que lleva siendo ama de llaves durante varias generaciones en la familia.

Hace tiempo, la madre de Sho le explicó que entre las paredes de esa casa vivían unas personas muy pequeñas y cuando llega a la casa le parece ver a una niña diminuta corriendo entre la maleza.

Esa misma noche, y debido a que Arrietty ha llegado a la mayoría de edad ya puede acompañar a su padre para hacer una incursión en la casa de las personas grandes y conseguir productos que necesitan, en este caso un terrón de azúcar y un pañuelo de papel.

Pod y Arrietty se adentran en la casa y consiguen un terrón de azúcar de la cocina y posteriormente pasan a través de una fantástica casa de muñeca que parece estar hecha a su medida y que a Arrietty le parece preciosa, aunque su padre le advierte de que nunca coja nada de esa casa.

Pero cuando consiguen llegar a la caja de los pañuelos y empiezan a sacar uno, Arrietty se queda horrorizada al ver que en la cama, el niño humano está mirándolo y para colmo, cuando intenta huir se le cae el terrón de azúcar. Con eso Sho se da cuenta de que no está soñando y empieza a hablarle, a decirle que le había parecido verla en el jardín y que su madre le había explicado que en esa casa vivían pequeñas personas.

Por culpa de haber sido descubiertos y que los humanos sepan de su existencia, Pod decide que es hora de irse de esa casa y mudarse a otro lugar ya que los Karigurashi no pueden ser vistos jamás por un ser humano.

Opinión

Esta vez la dirección de la película ha caído en manos de Hiromasa Yonebayashi y la verdad es que lo hace excepcionalmente, no hay ningún momento en la película en la que me haya aburrido, es más, me ha acabado decepcionando porque se me ha hecho corta… ¡a pesar de no serlo! Y es que a mi Ponyo me gustó pero se me hizo larga y aburrida algunas veces, Arrietty no aburre, a pesar de que lo que pasa en pantalla después de pensarlo, tampoco es tanto.

Una de las cosas que menos me ha gustado es la banda sonora con la canción Arrietty’s Song cantada por Cecile Corbel y es que en vez de música de una película de Ghibli parece más música de una película de Lodoss o de fantasía heróica. ¿Lo malo de todo esto? Pues que ella es la que hace toda la BSO y todas las canciones son parecidas entre sí, olvidaos del genial Joe Hisaishi. Para mi dos de las mejores canciones son la de Country Road de Mimi Wo Sumaseba y la de Kaze Ni Naru de Neko No Ongaeshi.

El diseño de personajes es a lo que nos tiene acostumbrados Ghibli, unos diseños que llevan acompañándonos durante mucho tiempo y los escenarios están llenos de detalles, sobretodo la casa de los Karigurashi o los pasadizos entre las paredes de la casa grande, en los que los puentes son clavos y las escaleras grapas. Todo muy detallado.

En fin, una película que me ha encantado y que ya estoy deseando que salga en BluRay para añadirla a mi colección de películas de Ghibli… Ah si, me olvidaba, la película se ha estrenado en los cines de España y en Tarragona la echan.