Soy un amante de los juegos raros, los juegos más frikis, de eso no cabe duda, y con mi última adquisición lo demuestro. Un juego de Marvelous Entertainment, aunque no queda tan claro quien lo ha programado… mientras por un lado en la caratula del juego pone Cavia, creadores de esa gran joya llamada NieR, y 2000RED que no se quienes son, en la wikipedia nos pone que está realizado por Tamsoft, creadores de la saga Battle Arena Toshinden o los más recientes Dream Club.

Dog of Bay es un juego de baile, y seguro que muchos hemos jugado ya a este tipo de juegos, desde las dos fantásticas entregas de Bust a Move de Enix (dificilmente superables), hasta el The Idol M@ster o el ya mencionado Dream Club. No se que coño estaba buscando para dar con este juego, pero por 5€ pues se ha venido para casa.

Historia

Joder, pues no se que historia tendrá el juego… tampoco creo que sea necesario, pero si hay que poner algo, pues me lo invento y ya está.

Camus es un dalmata que le va la música, y acude a un concierto en el que toca una perra llamada Sarah. Pero no estará sola, si no que también estarán las sexys gemelas Liliann y Vivian, así como el rudo Vincent, Paul ataviado con su acordeón y la atractiva Beth.

En este mundo de perros también encontraremos a  Johnny “Joaquín” Cortés, un perraco rockero que bailará al ritmo de la música de su gran ídolo, y de mi gran amigo (no me cobró), Hironobu Kageyama.

Gráficos

Es un juego de PS2, no se que esperábais de él, ¿Qué tuviese gráficos del Unreal 4? Pues no, tiene gráficos de PS2, como debería ser, aunque en este caso y para ser justos, no llegan a la calidad de grandes títulos como Haunting Ground o Metal Gear Solid 3: Snake Eater.

Aún así el juego es bastante resultón para ser Cell Shading y no estar hecho por una compañía grande, aunque digamos que en esta consola de este estilo gráficamente tendríamos el Crimson Tears, con unos gráficos bastante buenos. Si tuviese que definir y comparar los gráficos con otro juego, quizás se acercaría más a lo que fue el grandioso Jet Set Radio.

El diseño de personajes, pues son todo perros, eso sí, mientras que los perros masculinos tienen pelo de perro en pecho, brazos y demás, las féminas del juego lo único que tienen de perro es la nariz, las orejas y el rabo. Para mi el peor diseño es el de Camus, el dalmata, que tiene pinta de ser el más protagonista, pero es que con esas manchas negras parece que tenga lepra.

No es la primera vez que vemos perros como personajes protagonistas, ya vimos en nuestra más tierna infancia la serie Sherlock Holmes del Studio Ghibli, Tail Concerto de PS2 con diseños de Nobuteru Yuuki, y no hace mucho pudimos jugar en nuestras DS al Solatorobo (que he de hacerme con él algún día)

En este apartado, lo que sale peor parado son los escenarios, y es que en su mayoría son escenarios muy vacíos, aunque lo arregla un poco en el que encontremos público y que estos estén en movimiento, aunque eso sí, no os esperéis la calidad de los increíbles escenarios del Bust A Move (los de PSX, que el de PS2 era peor que este)

El juego también cuenta con vídeos CG entre pantalla y pantalla, y la verdad es que no están nada mal para la época en la que salió el juego, allá por el año 2000 y con una re edición con nueva carátula en el 2002.

Jugabilidad

El juego en su jugabilidad hace aguas por la forma en la que están configurados los botones. Para seguir el ritmo de la música disponemos de cuatro botones, arriba y abajo de la cruceta y Triángulo y X , algo que hace que sea bastante incomodo.

Como en todo juego de ritmo, tendremos que pulsar uno de los botones en el momento preciso, pero es ahí donde viene otra vez uno de los fallos del juego. Veremos como caen notas musicales en el centro de la pantalla y pasan por en medio de cuatro diamantes, pues bien, no habrá que darle cuando pasen por encima de los diamantes, ni siquiera cuando lleguen al centro del corazón que hay en medio, si no que pasará un tiempo hasta que brille uno de los diamantes y será entonces cuando tengamos que pulsarlos, algo que al final acaba siendo un lío.

El juego cuenta con varios modos de juego, siendo el Modo Historia el más importante y en el que desbloquearemos perros y perras para otros modos. Después tenemos el modo libre en el que podremos elegir tanto personaje como escenario, en el Modo Session no se que hay que hacer, parece también un modo libre pero algo más difícil y por suerte no tiene nada que ver con la música máquina, y por último en el viewer podremos ver el modelado de personajes y sus fichas técnicas, además de que ese personaje nos hablará sobre él. Podremos ver los personajes y rotar la cámara además de hacer zoom, pero es una lástima que solo pueda hacerse en una minúscula pantalla y no a pantalla completa.

Sonido

El juego no tiene sonido… ¡Que nooooo, que es coña!… Siendo un juego musical era lógico que tuviese música, y en ese aspecto es el apartado más cuidado de todo el juego ya que tiene algunos temas de la fallecida Minako Honda, Mayo Suzukaze que era la dobladora original de Kenshin en Rurouni Kenshin, Kaho Shimada, y el genio que haría que solo yo me comprase el juego, Hironobu Kageyama.

Por lo que parece la música fue compuesta específicamente para el juego por Ikuro Fujiwara, un pianista japonés, que para que se os despierte vuestra vena más friki os diré que fue el compositor del fabuloso tema principal de Yatterman.

El doblaje japonés está a la altura, como siempre, aunque también hay que decir que muchas veces como no entendemos lo que dicen lo solemos poner en un pedestal, así que bueno, dire que no está nada mal.

Opinión

Estoy orgulloso de haber hecho como la prensa especializada, ahora entiendo como les salen análisis como churros y antes de que el día en el que han conseguido su juego acabe, lo publiquen a pesar de que pueda ofrecer una experiencia de más de 60 horas. Aunque también hay que decir que ese no es el caso de Dog of Bay, que tiene poco que ofrecer y con unas partidas ya puedes hacerte a la idea de como es el juego.

Está claro, el juego es friki de cojones, aunque también es verdad que es de los pocos juegos musicales que salieron para PS2 sin contar todos los que salieron de Bemani. Es raro que siendo de Tamsoft (si es que lo es) no saliese  publicado por D3 Publisher bajo su sello de juegos baratos y que sin embargo se atreviese a ello Marvelous Entertainment.

Es un juego que no salió de Japón, cosa que pueda parecer lógica y que aunque lo parezca para pasar el rato tampoco está nada mal, un juego musical como otro cualquiera, ni bueno ni malo.

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En la realización de este artículo no ha sido dañado ningún animal, ni siquiera yo mentalmente.