No hace muchos días me vi una película surcoreana llamada A Bittersweet Live, y ahora me he visto esta y no podía dejar de hablar de ella al ser del mismo estilo, la cual sigue el mismo esquema y que tampoco está nada mal, la verdad es que se hace bastante entretenida.

La verdad es que poca cosa he encontrado de su director, Im Sang-yoon, y diría que esta es su primera película, el actor principal es So Ji-sub, y di con la película porque salía como actor en Rough Cut, por lo que miré a ver que había hecho este actor en la actualidad, y esta era su última película, así que la bajé para verla.

Historia

Hyeng-do trabaja en una compañía de fabricación de metal, cada día llega al trabajo trajeado y con corbata, y una vez en el edificio se dirige a una zona en la que hay un área del edificio oculta al ojo de cualquier persona que no trabaje en el edificio. En realidad es una agencia de asesinos que aceptan cualquier encargo para eliminar a cualquier persona y él es su mejor hombre.

Cualquiera diría que es un asesino profesional.

En una misión le acompañará Ra Hoon, un joven chico de los suburbios que quiere entrar en el mundillo y que, a pesar de ser un completo novato, realizará la misión perfectamente eliminando al enemigo y a sus guardias. Pero la misión de Hyeng-do será la de no dejar ningún rastro, y tendrá que matar al chico el cual le pide su última voluntad antes de que lo mate, que todo el dinero que ha ganado se lo lleve a su madre.

Ra Hoon realizará un excelente trabajo.

Cuando va a llevarle el dinero a su madre descubre que es una mujer llamada Su-yeon, una antigua cantante que a él le gustaba cuando era más joven y de la que acabará enamorándose, algo que no le hará gracia a la compañía y que tras unos cuantos errores por su parte y de decidir en marcharse, pasará a ser su próximo objetivo, es por eso por lo que tendrá que confiar en su viejo mentor.

Opinión

Ya he dicho que recuerda mucho a A Bittersweet Life por la historia, y aunque me gustase más la otra película, esta también está bastante bien, con escenas muy bien rodadas y una historia que no se hace pesada en ningún momento, con tiroteos, cenas de empresa y unas cuantas ostias de este Hitman surcoreano.

Así cualquiera se atreve a entrar en la oficina.

Quizás sea de lo mejorcito que he visto de este género en el 2012, a falta de verme New World o Berlin File, que espero que tengan subtítulos pronto. Si le vais a dar una oportunidad y no habéis visto A Bittersweet Life, sin duda os recomiendo que veais la otra película antes que está, pero para finalmente acabéis también viendola a pesar de que compartan historias, aunque el final varíe un poco.