Tras la gran decepción que me está suponiendo uno de los lanzamientos más esperados de estos últimos días, tenía las esperanzas puestas en esta obra de Artight Games publicada por Square-Enix, la cual llevo siguiendo desde que se anunció.

La verdad es que el juego me está pareciendo una maravilla y podrías definirse como un cruce entre la saga Echo Night en la que eramos el único superviviente de un accidente y debíamos ayudar a los fantasmas de los difuntos, con el reciente Beyond: Two Souls en el que un ente paranormal nos ayudaba.

El juego nos llevará hasta la ciudad de Salem en Massachusets, en la que un asesino en serie conocido como “Bell Killer“, el “Campanero” en la versión en castellano, aterroriza a la población. Ronan es el detective asignado al caso, un ex delincuente que con ayuda de su cuñado entró al cuerpo de policía. Pero tras acudir sin refuerzos a una llamada en la dicen haber visto al asesino, es arrojado por la ventana de un cuarto piso por este y cuando se despierta… descubre que ha muerto y que debe seguir con el caso para poder descansar en paz.