Después de probar Final Fantasy XI en XBox 360 y ver que no era un juego para mi, habiendo pasado olímpicamente de los MMORPG desde prácticamente su creación, decidí el otro día aprovechar una oferta de Steam y comprar, por miserables 5€ la segunda versión de Final Fantasy XIV, este A Realm Reborn.

Decir que Final Fantasy XIV fue un completo fracaso cuando salió y que decidieron hacer una nueva versión teniendo en cuenta las quejas de los jugadores. Tras jugar más de 10 horas, diré que el juego engancha y que puedes jugarlo en solitario, o por lo menos al principio.

Quizás uno de los grandes problemas que le veo al juego (y a casi todos los MMORPG), es el tema de las suscripciones mensuales, y es que la cuota es de unos 11€ al mes, algo que hará que cuando acabe este mes de suscripción gratuita, si no he encontrado a ningún conocido con el que jugar, dejaré el juego de lado, tal y como hice con el XI.

Final Fantasy XIV: A Realm Reborn cuenta con un editor de personajes en el que elegiremos entre una de las distintas razas y sexos, he de decir que es algo más limitado de lo que he visto en este tipo de juegos, con solo 4 caras, 4 narices, 4 ojos, etc, por personaje, por lo que ya a las pocas horas de juego he visto algún personaje bastante parecido al mio.

Tal y como vamos avanzando veremos que se nos van desbloqueando varias misiones cuando hablamos con algunos personajes, esto nos servirá para conseguir Giles, nuevas partes de armaduras y experiencia, algo que irá bien para subir de nivel y enfrentarnos a enemigos más fuertes. También tendremos posibilidad de hacer misiones de historia, la cual está interesante de momento, girando alrededor de los cristales que son tan famosos en la saga.