Pues parece ser que su director Kim Ki-duk es bastante conocido y muy idolatrado por muchos, yo la verdad es que repasando su extensa filmografía, con un total de dieciocho películas, no había visto nada de ese señor, y después de haber visto Pietà (Piedad) creo que le daré oportunidad a alguna de sus anteriores obras.

Pietà fue ganadora del León de Oro de Venecia del 2012 y ha sido tanto avalada como criticada por la crítica especializada (esos que van gratis a los festivales a vivir del cuento), más que nada por un par de escenas un tanto fuertes y que hizo que me pensará si verme o no la película ya que yo, al contrario del que lea esto, sabía cuales eran. Al final he de admitir que si son fuertes, hay una en concreto que la veo dentro de lo que es la película al no conocerse bien los personajes, pero otra que acaba sobrando ya que esa relación ha mejorado y la veo innecesaria.

Historia

Kang-do es un hombre de treinta años sin ninguna familia que se dedica a cobrar los prestamos de la empresa para la que trabaja. Pero es un hombre sin escrúpulos y hará lo posible para que sus jefes reciban el pago, que normalmente suele tener unos intereses muy elevados y que hace que sea imposible de pagar. La forma que usa para recibir los pagos es dejar lisiados de por vida a los deudores para así cobrar la poliza de seguro por minusvalía con la que puedan pagar.

Kang-do cobrando las deudas.

Un día, cuando vuelve a casa de uno de sus trabajos, una mujer no para de seguirlo. Cuando parece que se ha deshecho de ella, aparece al día siguiente sentado en las escaleras de su edificio volviendo a seguirlo a todas partes y, cuando está en uno de esos trabajos, acaba diciéndole que él es de esa manera por culpa suya, y que en realidad es su madre que lo abandonó en el momento en el que nació.

En un principio Kang-do no se creerá haciéndole la vida imposible y sometiéndola a algunas vejaciones, pero finalmente acabará tomándola cariño y apreciándola al ser la madre que nunca tuvo y que siempre quiso tener después de estar treinta años viviendo en soledad.

El reencuentro con su madre después de 30 años.

Opinión

La primera hora de película es muy bestia, tanto por las palizas y lesiones que provoca a los deudores para dejarlos lisiados, como por las vejaciones contra su madre. Que ojo, no son mostradas en pantalla con mucho detalle, pero si dejan que nuestra imaginación haga mucho.

La película es interesante y justo en el momento en el que empiezas a atar cabos y a saber que es lo que pasa realmente, es cuando el director te muestra que no estás equivocado y que lo que estás pensando es justo de lo que va la historia, algo que a mi me ha convencido a pesar de que a partir de ese momento y hasta el final no tiene ninguna otra sorpresa.

Aprendiendo a vivir con su madre.

Así que a pesar de lo que pensaba en un principio y gracias a ese tramo final de la película, he de decir que me ha gustado, los dos protagonistas que son en los que más recae el peso de la historia, están muy correctos.

Otra cosa que me resulta interesante es el escenario donde se desarrolla la película, y que no es en las calles principales de una gran ciudad, si no en suburbios donde hay pequeños comercios industriales como podemos ver en la película y que están bastante llenos de suciedad además de casas antiguas.

Una interesante charla con uno de sus “clientes”.

Como curiosidad decir que Pietà, además de significar Piedad en italiano, es una imagen que representa a la Virgen María sujetando a su hijo tras bajarlo de la cruz, algo que podéis ver si buscáis Virgen de la Piedad y la comparáis con la imagen de cabecera de esta entrada.