Creo que ya va siendo hora de que ponga estas fotos, que debería haberlas puesto en su día, en el 2010 que fui a trabajar a Pamplona y a la vuelta pasé por este conocido castillo en la localidad de Olite, en Navarra.

A decir verdad, fue una visita relámpago de poco más de media hora, ya que después de volver de Pamplona querían que pasase por Barcelona a dejar la furgoneta ya que empezaba las vacaciones… a tomar por culo (al final no la dejé ese día, tuve que llevarle el domingo) y no pude hacer la segunda parada que tenía pensada ese día, Belchite.

Este Palacio es de las siete maravillas medievales que esisten en España es la más importante. A mi me encantó visitarlo, ya que el único que había visitado en nuestro país fue el de Miravet y la verdad es que está en MUY mal estado, este se mantiene en pie y solo le falta decoración interior para ser perfecto.

La construcción del castillo, de carácter cortesano y militar, data de los siglos XIII y XIV. Posteriormente, cuando Carlos III “El Noble” empezó su reinado en el año 1387, se convirtió en una de las principales sedes de su reino y empezando su ampliación con nuevas áreas entre finales del Siglo XIV y principios del XV.

Después de su muerte y con el paso del tiempo, el Palacio solo era utilizado como residencia esporádica por virreyes, y en el año 1813, en la Guerra de la Independencia Española que se libraron contra las fuerzas de Napoleón, el guerrillero Francisco Espoz y Mina decidió incendiarlo para que no cayese en manos enemigas.

En la actualidad y por suerte, se empezó a reformar en el año 1937 gracias a un concurso de reconstrucción que ganaron los arquitectos José y Javier Yárnoz.