Está es una de esas películas de acción que no se pueden dejar de ver, aunque pueda parecer que tenga dos razones para no verla, y es que nada más ponerla ver que está dirigida por Michael Bay y que su protagonista es Nicholas Cage, ya te entran ganas de quitarla.

Pero tiene dos puntos a favor, el otro protagonista es Sean Connery y la música es de Harry Gregson Williams.

La película trata de la típica amenaza de misiles que sufre los Estados Unidos, esta vez por el General Hummel, el cual reclama que se indemnice a las familias de soldados fallecidos en combate en misiones secretas, ya que estos no son indemnizados como los que participan en operaciones normales.

Para eso roba 15 misiles cargados con el agente nervioso DZ5 y secuestra a 81 civiles en la antigua prisión de Alcatraz. Si no cumplen sus exigencias, amezada con disparar los misiles contra San Francisco. El gobierno decide enviar a los Seals a la «Roca» para acabar con Hummel y sus mercenarios, pero para entrar necesitarán la ayuda de John Patrick Mason, un convicto ex miembro de las SAS Británicas y la única persona que logró escapar de Alcatraz.

También enviarán al agente del FBI Stanley Goodspeed, experto en armas químicas.

Lo curioso del tema es que el gobierno en vez de investigar sobre las operaciones secretas (de las cuales solo lo saben unos cuantos) y ceder a pagar a las familias que han perdido a alguien, prefieren atacar y arriesgarse a que ataquen San Francisco.

En esta película hasta Nicholas Cage sabe actuar y creo que es más que nada por el doblaje que tiene, ya que no es su doblador habitual (no lo dobla Jordi Brau, lo dobla Pere Molina), y eso se nota ya que no tiene voz de gangoso, eso le hace ganar enteros.

Además de que la formula Nicholas Cage y Sean Connery funciona, junto con una banda sonora de infarto.