Está es una de esas películas que si os gusta la animación japonesa no podeís dejar pasar.El estilo de dibujo y tanto la historia podrían ser comparadas con cualquier película de Ghibli por su calidad. Para mi incluso superior a Gedo Senki, a falta de ver Ponyo.La película empieza en el Japón feudal, donde un Kappa y su hijo se aparecen a un señor feudal con el motivo de disuadirlo de que no destruya el lago donde ellos viven para construir viviendas. El señor feudal asustado saca su espada y le corta el brazo al padre, matándolo posteriormente.El joven kappa cae en una grieta en la tierra y queda atrapado.En la época actual, en Tokyo, mientras Koichi se despide de sus amigos, descubre una extraña roca en el suelo que le cuesta de arrancar. Cuando lo hace descubre que hay algo en ella.Ya en casa empieza a mojar la piedra que resulta ser el pequeño kappa fosilizado. Y de el sale un moribundo ser que lo único que llega a decir es “Coo”, por lo que Koichi acaba llamándolo por ese nombre.Poco a poco Koichi y Coo se van haciendo muy buenos amigos y el kappa se sorprende de lo mucho que ha cambiado el mundo mientras ha estado fosilizado. Pero hay algo que no le acaba de convencer, y es que el lugar de un kappa no es al lado de un humano, por lo que decide buscar a otros de su especie con ayuda de Koichi y su familia.Al principio el diseño del kappa no me convencía mucho, pero según avanza la película va ganando mucho y acaba de entrarte por los ojos. La adaptación de los legendarios animales del folclore japonés, y los escenarios,  paisajes de Japón, la torre de Tokyo tan bien dibujados y con tanto colorido que acaba enamorando.