Hacia tiempo que le seguía la pista a esta película por un motivo: la acción transcurre en la ciudad de Kyoto, mi ciudad preferida de Japón.

El problema era que no había subtítulos por ninguna parte, así que me resigné y no pude verla. Aunque por suerte, y después de más de dos meses de espera, por fin alguien se dignó a subtitularla.

Avisaros, si sois seguidores de Chiaki Kuriyama desde que apareció en la primera parte de Kill Bill como Gogo Yubari, aquí aparece como una componente del equipo Horumo, aunque está irreconocible, todo hay que decirlo.

Historia

Akira Abe y su mejor amigo entran en la universidad de Kyoto. Muy pronto les salen al paso dos miembros de un club “de lo más normal” llamado La Orden del Dragón Celeste los cuales les invitan a participar en una reunión del club en la que intentan captar la atención de nuevos miembros.

En principio no tienen intención de unirse al club, pero en cuanto ve entrar a Kyoko se enamora a primera vista y decide unirse a los Dragones Celestes al enterarse de que ella también lo hará.

Poco después de unirse al club les informan de lo que trata. Cuatro universidades de Kyoto compiten en una batalla de Oni, Cada equipo está formado de 10 personas y cada uno tiene a su cargo un regimiento de 100 oni.

Para  poder controlar a los Oni tendrán que aprender su idioma. Ante su sorpresa y su incredulidad, deciden seguir el entrenamiento, y después de realizar un ritual “sagrado” en un tiempo, por fin los novatos pueden ver a los Oni.

Pero muy pronto empieza a crearse una fuerte rivalidad entre Abe y Ashiya, por lo que Abe decide dejar Horumo. Pero el anterior presidente del club le dice a Abe que no puede retirarse ya que los Oni se enfadarán con él y le harán la vida imposible, pero que hay una manera de que eso no ocurra, una regla que está escrita en el libro de normas, pero que es muy peligrosa.

Opinión

Sale Kyoto, sale Kyoto y sale Kyoto. Para mi con eso ha sido suficiente como para verme la película. Ahora bien, aparte de Kyoto también salen otras cosas.

Tenemos un triángulo amoroso entre el protagonista y Kyoko, además de su rival Ashiya. Onis creados por ordenador que se integran muy bien en pantalla y muchas situaciones divertidas debido al idioma Oni y a las poses que tienen que hacer con cada palabra de ataque o defensa, todo eso vestidos con kimono.

La acción transcurre en las calles de Kyoto y salen algunas localizaciones conocidas (y en las que he estado, por eso me gusta). El Río Kamo, el templo Kiyomizudera, el templo Sanzenin, el torii gigante del templo Heian y otros lugares de la ciudad. Además, también sale un Mazda RX-8.

Es una película bastante divertida y que si os gusta el cine japonés y la cultura japonesa deberíais ver. Y si os gusta Kyoto como a mi, mucho mejor.

Después de ver está película solo se una cosa: Yo quiero un Oni.