Hacia mucho tiempo que había visto esta película dirigida por Kiyoshi Kurosawa y ahora ya que estoy rejugando la saga de videojuegos de Project Zero también me ha dado por ver películas de fantasmas.

No la voy a comparar con The Ring, Ju-On o Dark Water ya que esas películas también las recomiendo y son algo diferentes a esta de la que os voy a hablar.

Está publicada en España por Manga Films, así que si obtenéis el DVD os recomiendo que la veais en versión original con subtitulos. Los doblajes de este tipo de películas suelen ser malísimos (hace unos días me vi Imprint de Takeshi Miike de la serie Masters of Horror y vaya asco de doblaje)

Historia

La historia se divide en tres partes y dos personajes distintos cada uno viviendo la historia de diferente manera y que les llevará hasta el mismo punto.

Una de las dudas que se plantean en la película es el de que ocurriría si en el más allá ya no hubiese más sitio para los espiritus.

Primero tenemos a Michi, una chica que trabaja en una floristería y que preocupada por un compañero de trabajo el cual debía mirar unos datos en un disco y lleva día sin ir a trabajar decide ir a visitarlo.

Mientras está en su casa, su compañero aparece de entre las sombras y habla con ella con normalidad aunque parece un poco decaído, y mientras ella busca el disco de datos entre el desorden que tiene en el escritorio Taguchi se ahorca.

Poco después Yabe recibe una llamada que no para de repetir una y otra vez que le ayude (Tasukete). Yabe reconoce la voz que le pide ayuda, es Taguchi, por lo que decide ir a su apartamento.

Allí ve a Taguchi de pie en el mismo lugar donde se ahorcó, pero cuando se da la vuelta y vuelve a mirar hacia donde estaba lo único que hay es una extraña silueta en la pared con la forma de una persona humana.

La otra parte de la historia trata de Kawasima, un chico que estudia empresariales y que no tiene ni idea de ordenadores. Un día decide configurar su ordenador para conectarse a internet, pero después de que se conecte,  automáticamente le redirige a una extraña página donde aparecen varias cámaras con personas en habitaciones oscuras y con un extraño compartimiento hasta que una frase aparece en el monitor: “¿Quiéres conocer a un fantasma?

Asustado apaga el ordenador y al día siguiente va al aula de informática donde una estudiante llamada Harue le da algunos consejos para cuando vuelva a ver esa página y que le avise a ella cuando eso suceda.

Lo mejor de todo son cuando los fantasmas piden ayuda con esa voz tan fantasmal, a mi por lo menos me ponen los pelos de punta cuando dicen “Tasukete” (Ayúdame). Más que película de fantasmaz con sustos es una película de misterio con apariciones y una historia, que aunque sea lenta a veces, engancha.

De todas formas decir que la segunda vez que vi The Ring tampoco me dio tan mal rollo como la primera vez que la vi.