25 Agosto 2007

Cogimos la línea Yamanote hasta la estación de Tokyo y de allí fuimos hasta la estación de Kamakura.

Kamakura

Cuando llegamos a Kamakura decidimos caminar un poco para ver si llegábamos a algún templo. Allí fuimos testigos de la paz que se respiraba por las calles de Kamakura, pero no encontrábamos nada, así que volvimos a la estación y cogimos el tren hasta la parada de Hase. El primer templo que visitamos fue el Seirenji. En el que no había nadie.

Subimos hasta arriba del todo por unas escaleras donde encontramos una pagoda en el lado derecho y una curiosa estatua de Buda a la izquierda.

Cuando ya habíamos visitado el templo  nos dirigimos al templo Hasedera.

El templo Hasedera era una auténtica maravilla, con un bonito jardín, una estupenda Diosa Kannon y un museo de los que más me gustaron en Japón. Además de que las vistas desde arriba, donde podías subir para ver diferentes tipos de flores (aunque en agosto no había ni una…), las vistas eran fantásticas, con el mar de fondo.

Y por fin fuimos a ver lo más conocido de Kamakura, el famoso Daibutsu en el Templo Kotokuin. Nada más entrar por la puerta del templo ya podías ver la cabeza del Gran Buda sobrepasando por encima de la puerta de entrada.

Después de pagar la entrada entrabas al recinto donde estaba el Buda. En un principio nos decepcionó y no nos pareció tan impresionante como el de Nara, pero aún así era digno de ver. Incluso snatcher y yo entramos al interior, que si no es nada interesante, resulta curioso verlo por dentro.

Akihabara

Bueno… y cuando ya acabamos de ver al Buda … lo de siempre… Akihabara… La verdad es que no serían ni las 2 de la tarde, por lo que creo que desaprovechamos bastante el día.