22 agosto 2007

Ese día tocaba salir de Tokyo para aprovechar el Japan Rail Pass al máximo.

Nosotros Nikko lo visitamos en 2 días, uno para los templos y otro para los lagos.

Para llegar teníamos que coger dos trenes, un Shinkansen hasta Utsunomiya, donde cogimos un tren que nos llevó hasta Nikko. En una estación que paramos entre Utsunomiya y Nikko para esperar a otro tren, nos encontramos con un chico de Bilbao que había ido a Japón para ver el Mundial de Atletismo en Osaka. Este chico se nos unió en nuestro viaje por los templos de Nikko.

Lo primero que te encontrabas era el famoso puente rojo llamado Shinkyo, donde las parejas de japoneses aprovechaban para hacerse fotos, lo curioso es que el puente no servía para cruzar el río (supongo que antiguamente sí), y encima te cobraban por ir a verlo, pisarlo o lo que quisieras (bueno, no todo)

Después compramos una entrada que valía para entrar a varios templos, menos al museo creo recordar.

Los templos y el paisaje era una maravilla y muy coloridos, quizás de lo mejor que vimos en Japón, y sobretodo lo mejor que vimos por la zona de Tokyo.

Después de pasar por debajo del relieve de un gato y subir un montón de escaleras, llegamos a la tumba de Ieyasu Tokugawa.

Muchos templos en medio de la naturaleza, además de eso el relieve de los tres monos de “No ver“, “No oír” y “No hablar“. Decir que donde están los relieves de los tres monos hay diferentes relieves con estos en distintas posturas, y como todo el mundo le hace la foto al mismo relieve, yo no voy a ser menos, y … no, os pondré de otro relieve distinto.

Anécdota: Cuando bajábamos del templo Taiyuin, en el que habían que subir muchas escaleras, escuchamos a alguien quejarse en español: “¿Ozu, todavía no?”, a lo que yo contesté: “¡Venga, ánimo, que ya queda poco!”, la verdad es que se pusieron contentos de oír hablar en castellano. Y la verdad es que ese día Nikko parecía española, porque no parábamos de encontrarnos gente de España.

Una de las curiosidades es que vimos la rana Rapponchi detrás de un templo.Y por último fuimos a ver la zona del museo.

Cuando volvimos a pasar por el puente rojo ya empezaba a llover, por lo que al día siguiente decidimos no volver a Nikko a ver los lagos ya que cayó una buena y estaría todo lleno de barro.

Entrada Original: http://master-hunters.blogia.com/2009/031601-cronicas-de-un-viaje-a-japon-dia-11-niko-.php