15 Agosto de 2007

Kinkakuji

A las 12 acabábamos la visita a todo el castillo y nos dirigimos a coger el autobús para el próximo lugar que visitar, el Kinkakuji o Pabellón Dorado.

La verdad es que ese día encontrábamos mucha gente en los lugares que ibamos, más que otros días.

Después de pagar la entrada. Caminamos un poco y nos encontramos delante de ese fantástico pabellón. No era tan expectacular como lo ponían en las fotografías, pero aún así sorprendía bastante. El pabellón estaba situado en el lateral de un enorme lago.

Panfleto A Panfleto B

Después de dar una vuelta por las instalaciones del Pabellón Dorado y ver que donde se suponía que debía de pasar agua estaba seco debido al calor que hacía, acabamos nuestar visita al Kinkakuji.

Ya que estabamos por allí y había un cartel que decía algo del festival Gozan no Okuribi. Por lo que fuimos a echar un vistazo a ver si lo veíamos donde estaba situado desde los pies de la montaña. Pero como era la parada de autobuses unos guardias nos echaron la bronca.

Después fuímos a coger el autobús para dirigirnos al Templo Ryoan-ji. En la parada del autobús había una pareja de españoles que estaban un poco liados con el plano de Kyoto, y les ofrecí el mio en Inglés, pero también lo tenían. Nos hablaron de que Nara y Niko eran una maravilla y nosotros les recomendamos un par de sitios de lo que nosotros habiamos visto.

Ryoan-ji

Después de bajar del autobús nos dirigimos hacia este templo.

El Ryoan-ji es un templo en el que se encuentra un jardín de piedra, en el cual hay situadas 15 rocas que dicen que inspira meditación filosófica.

A parte de eso alrededor hay un gran lago.

Anécdota: Aquí vimos a un hombre occidental de mediana edad que llevaba una camiseta en la que podía leerse: “Joé, que caló“. Y Óscar y yo nos quedamos mirándolo. El hombre, que resultó ser francés con familiares en Barcelona, se dió cuenta y en perfecto castellano nos dijo: “¿Os gusta mi camiseta? La compré en Sevilla un día que hacía tanta calor como hoy, ¡o más!”

Calles de Kyoto

Después de volver al hotel y ducharnos, aprovechamos la tarde libre para ir a ver un barrio por el que pasamos con el autobús cuando ibamos al Kinkakuji y que parecía un barrio comercial. E incluso pasamos por delante del Teatro Kabuki de Kyoto.

Después de dar una vuelta por ese barrio, ver un cine donde hacían Vexille y Taxi 4, entre otras. Fuimos a comer takoyakis en un puestecito que había en una esquina al lado de unos recreativos.

Cuando ya estuvimos cansados volvimos al hotel y cenamos (como siempre, del Lawson) y nos fuimos a dormir para el día siguiente.

Entrada Original: http://master-hunters.blogia.com/2009/011901-cronicas-de-un-viaje-a-japon-dia-04-kyoto-.php