12 agosto 2007

Aeropuerto de Narita

Después del agotador viaje, por fin llegamos a Japón. Estabamos en el Aeropuerto de Narita.

Salimos del avión y por las cintas transportadoras nos dirigimos hacia el tranvía que nos llevaría hasta la zona de entrada al País.

Anécdota: Esta fue la primera anécdota del viaje. No se que cara me verían tras tantas horas de viaje y sin haber dormido, pero a alguien le tenía que tocar y al chico que estaba en aduanas le dió por registrarme. “Badi cheku?” “OK, No problem”

No me importaba, era su trabajo, así que a Óscar y a mi nos hicieron un registro.

A las 9:49 nos dirigimos a comprar los billetes de tren para Kyoto, primero cogeríamos el Narita Express hacía la estación de Tokyo y desde allí el Shinkansen Nozomi que nos llevaría a nuestro primer destino, Kyoto.

Y bueno, como nadie dominaba el Japonés, solo sabiamos unas cuantas palabras, y yo sabía Inglés, me tocó acercarme al puesto para comprar los billetes y allí tuvimos el primer contacto con el idioma Japonés. Le pregunté al chico de la ventanilla para ir a Kyoto, y él, en Japonés, intentaba explicarnos como mejor podía que debíamos comprar tres billetes. Al final y no muy confiados ya que nos parecían demasiados, los compramos.

Aún hoy no tengo claro que hagan falta tantos billetes.

Para efectuar el trayecto debiamos pasar por la máquina el ticket del Nozomi (9.030円) y el del Narita Express que nos llevaba desde Narita hasta Tokyo (1.860円). El tercero sería el de Tokyo con destino a Kyoto (4.730円)

La suma total del trayecto Narita – Kyoto nos salió por: 15.620円, unos 123€.

Para utilizar los billetes hay que estar atentos a varias cosas: El tipo de tren que cogemos, el vagón en el que vamos y el asiento. Información más que suficiente y que viene en los billetes. Puede ser que tengais sitio y no os enteréis, como nos pasó a nosotros.

Normalmente el número de vagón y el nombre de cada tren está apuntado en el suelo, e indican exactamente (con total precisión y sin errores) donde va a estar cada vagón y cada puerta, por lo que será fácil ponernos a esperar en la cola. (Sí, cola, no la que se lía en España, que cada uno al lado del tren a su bola esperando a que bajen los que hay dentro, y después a entrar a saco)

Exáctamente ahora no me acuerdo bien como iba lo de mirar los billetes, cuando me acuerde lo modificaré.

Narita Express

Primer contacto visual con el paisaje Japonés. Y la verdad es que sorprende con tanta vegetación y tanto verde, así como con las pequeñas casas y sus pequeños vehículos.

Además de eso vimos por primera vez como los revisores del tren hacían una reverencia al entrar a un vagón y al salir hacían otra, aunque nadie les mirase. En los grandes trayectos las azafatas que venden comida también hacen reverencias, así como cualquier trabajador del tren que pase por el vagón.

Estación Central de Tokyo

Por fin llegamos a Tokyo. Mucha gente y estabamos muy perdidos, más que nada fue porque al ser la primera vez que pisabamos una estación Japonesa, no nos enterabamos de nada, pero una vez lo analizas, todo es muy sencillo.

Esta vez por el cansancio no nos fijamos en nada e ibamos preguntando a la gente hasta que pudimos llegar a la vía donde salía el Nozomi estuvimos un buen rato perdidos sin saber hacía donde íbamos, aunque íbamos avanzando gracias a que íbamos preguntando.

Anécdota: Lo más normal cuando te pierdes es que preguntes a un policía. Así que para saber donde salía el Nozomi me acerqué a uno y le pregunté en inglés por la vía. O no hablaba nada de inglés o no le daba la gana. Mirando la pantalla donde ponía las vías nos la señalaba y nos decía algo en Japonés. Yo me esperaba a que cambiasen los datos en Inglés y le preguntaba si era eso lo que decía, el volvía a esperar a que cambiase. Al final como no nos entendimos, sin mediar palabra ni nada, se dió media vuelta y se fue.

Ahora sabemos que lo mejor es preguntar a cualquier transeunte, incluso la gente que trabaja en el lugar en el que estás son mucho más amables. Por lo que le preguntamos a una azafata que había por allí y nos indicó el camino, que era por donde le estaba preguntando al policía y lo más seguro que por donde el quería decirme.

En el panel informativo de abajo, el cual está a punto de cambiar al Inglés, puede verse que el primer tren de la izquierda es un Shinsansen Hikari (ひかり) y que el segundo es un Nozomi (のぞみ)

Eran las 11:34, nuestro Shinkansen, el Nozomi salía a las 11:50, justo a tiempo.

Shinkansen Nozomi

El trayecto que realizamos en el Nozomi lo hicimos todo de pie, unos 476.3 km. A una media de velocidad de 300 km/h y que fueron unos 130 minutos de viaje.

Un viaje amenizado por…

Anecdota: Un hombre de mediana edad que entró al Nozomi preguntándole algo a Óscar, pero como él no se enteraba de Japonés pues le preguntó en Inglés, pero como tampoco entendía el inglés pues el hombre dijo: “Ah, gaijin” a lo que yo respondí: “Yes, gaijin“. Se giró hacía mi y me dijo: “Oh, speak english“.

A parte de inglés se sabía unas pocas palabras en castellano, sabía que en España habían buenos equipos de fútbol, pero nos dejó claro que a él, el fútbol, no le gustaba.

El hombre nos explicó que se dirigía a Hakata (lo bautizamos como el “Hombre de Hakata“) y que qué nos traía por Japón. Le dijimos que íbamos a estar 3 semanas de vacaciones. Al preguntarnos que en que ciudad nos quedaríamos para visitar le dijimos que nuestra idea era quedarnos un tiempo en Kyoto y desde allí visitar ciudades de alrededor, después desplazarnos a Tokyo y hacer lo propio.

Le gustó nuestra idea, decía que odiaba que los jovenes japoneses viajasen a otros países y lo único que hicieran era quedarse en una sola ciudad. A parte de eso nos recomendó algún lugar para visitar. Y también nos dijo que el no viajaba nunca porque no le gustaban los aviones por si se estrellaban.

Hubo un momento en que el hombre nos pidió que le vigilasemos las maletas y las bolsas, que el iba a fumar a un par de vagones más atrás. Eso no te lo pregunta nadie en España ni de coña. Con los manguis que hay por aquí…

El hombre tenía muchas ganas de hablar y nosotros por el cansancio y el esfuerzo de tener que hablar en otro idioma no teníamos mucha. Por lo que cuando vió que ya no le dabamos conversación y había un sitio en el vagón contiguo, cogió sus bártulos, se dió media vuelta e igual que el policía se fue sin decir nada.

A las 13:35 pasabamos por la estación de Nagoya, justo por delante del Bic Camera.

Kyoto

35 minutos después saliamos por una de las puertas de la estación. La equivocada, por supuesto, porque el plano que teniamos no lo entendiamos mucho. Así que para no volver a entrar dimos un rodeo por encima de las vías del tren. Y allí a lo lejos lo vimos, nuestro hotel, el Tokyo Dai-Ni Tower. Un pequeño pero tranquilo hotel, con un muy buen servicio de atención y de limpieza y justo al lado de la estación de Kyoto. A pesar de que no sabían hablar inglés.

Por fin habíamos llegado a nuestro primer destino, Kyoto

Entrada Original: http://master-hunters.blogia.com/2009/010501-cronicas-de-un-viaje-a-japon-dia-01-de-narita-a-kyoto-.php