Ya hace bastante que fuimos al Toulouse Game Show en el que vino Yu Suzuki y del cual por suerte pude conseguir un autógrafo en el último momento. Pero el TGS francés no fue lo único que visitamos, y siendo yo el que planificó el fin de semana, pues pensé que sería interesante visitar Carcassonne que nos pillaba a medio camino, y como los otros dijeron que si pues fuimos a verlo.

Para hospedarnos lo hicimos en un apartahotel llamado Adonis Carcassonne – Résidence la Barbacane y que nos gustó bastante, unas habitaciones completas, con cuarto de baño, comedor y cocina y un servicio estupendo.

Como en Toulouse nos quedamos al concierto de Natsuko Aso ya avisamos con antelación de que llegaríamos pasadas las 12, yo pensaba que habría alguien allí, como en cualquier hotel. Pues parece que no, que no habría nadie, porque a media tarde de estar en el TGS recibí un SMS con unas instrucciones de como acceder al apartahotel.

Cuando llegamos usé la contraseña de la puerta que venía en el SMS y la de una caja fuerte que había detrás de ella, en su interior un sobre con mi nombre y las llaves de los dos apartamentos asignadas. Aparte de eso otro sobre con habitaciones para algunos huéspedes de honor.

¡Son ellos, The Beatles!

Después de repartirnos las habitaciones y dejar las maletas en ellas, nos fuimos a dar un paseo nocturno por el exterior de las murallas de la ciudad por un caminito que nos llevaba hasta ellas. Y que la verdad, si lo llego a saber entramos al pueblo, porque seguro que se podía entrar.

La «Cité de Carcassonne» de noche.

Pero dejemos de dar el coñazo de lo que hicimos hace más de un año por esta bonita ciudad francesa y pasemos a un poco de historia de la misma y a fotos, que es lo que interesa (supongo…) y además es una entrada de fotografía, no de crónicas. Para explicar algo de la ciudad recurriré a la tan querida Wikipedia, aunque resumido a mi manera, claro está.

Un plato típico de la ciudad es el Cassoulet, que está formado por alubias blancas, carne y embutido.

Básicamente una fabada asturiana.

Muchas de las murallas que forman Carcassonne son de alrededor del año 100 A.C. siendo el centro administrativo de una colonia llamada Iulia Carcaso a la que posteriormente se le cambió el nombre por el de Carcasum y Carcasso.

Ese día por la mañana hacía niebla.

Pero en  el Siglo V, tras la ocupación visigoda de la ciudad, se construyeron algunas nuevas fortificaciones que aún se conservan. Han habido muchos ocupantes de la ciudad a lo largo del paso de los años, como la diócesis de Carcassonne que en el año 550 rechazaron ataque de los francos, un pueblo procedente de una de las orillas del río Rin en Alemania. Los musulmanes también tomaron la ciudad entre los años 725 al 759, pero el rey Pipino el Breve consiguió expulsarlos dándole la ciudad a un hombre llamado Bellón y que fue el primer conde de la ciudad, fundando ademas algunas conocidas casas condales, como la de Barcelona o Occitania que procedían de la nobleza visigoda.

En el año 810 la ciudad fue heredada por su hijo Guisclafredo, el cual murió sin tener descendencia, por lo que pasó a manos de su hermano Oliba I, el cual también gobernó en Razes y al que le acabo sucediendo su hijo Acfredo I.

Parte de las murallas interiores.

En el año 1067 y tras una unión matrimonial, la ciudad pasó a ser propiedad del vizconde de Albi y Nimes, Raimundo Bernardo de Trencavel. Durante los siglos siguientes, la familia Trencavel construyó el castillo condal y la basílica de San Nazario y  tuvo algunas alianzas con los Condes de Barcelona y con los de Toulouse.

Durante una cruzada contra los cátaros de Albi, la ciudad se hizo famosa por el papel que tuvo en ella. En agosto de 1209, Simón de Monfort sitió la ciudad durante quince días forzando la rendición de la ciudad y tomando como prisionero a Raimundo Roger Trencavel, proclámandose así en el nuevo vizconde, haciendo una ampliación de las fortificaciones y convirtiéndola en una ciudadela entre Francia y la Corona de Aragón.

Durante el año 1240, el hijo de Ramón Roger Trencavel provocó una revuelta para volver a conquistar la ciudad, pero al no lograrlo fue expulsado junto a la gente que lo apoyó, pero tras renunciar a su título como vizconde, el rey de Francia, Luis IX, lo perdonó y les dejó vivir a los pies de la ciudad a la orilla del río en la que formaron la ciudad baja llamada la Bastida de San Luis.

Panorámica de la ciudad de abajo.

En el año 1622 y tras un incendio, gran parte de la ciudad quedó destruida y perdió su importancia militar. Durante el siglo XIX un arquitecto llamado Eugène Viollet-le-Duc reconstruyó la ciudad, y en el año 1997 la ciudad fue proclamada Patrimonio de la humanidad.